
Como a la mayoría de las personas muchas veces me pregunto, ¿Cómo sabemos si estamos preparados?, ¿preparados para qué?
Cuándo nos hacemos estas preguntas se nos abre un abanico de respuestas y más preguntas interminables. Cuando se nos presentan situaciones en nuestras vidas ¿podemos definir cómo vamos a reaccionar de ante mano?
Cuando uno es adolescente cree que al crecer va a poder tomar sus propias decisiones, definir nuestro propio camino, pero uno se encuentra con que esto no es así, así uno tenga 50 años.
Uno se cree dueño de su propio destino, o cree que lo puede ir manejando o trazando, esto a veces no parece cierto.
Por experiencia personal hace un tiempo, me encontré con que mi vida por un tiempo (incierto) iba a cambiar. Podía ser por meses, años, o tal vez toda la vida. Eso no se podía saber aún, en este caso ni siquiera la ciencia era la privilegiada. Si la ciencia no lo sabe, ¿quién sí? Este cambio no dependía de mí, no podía tomar decisiones sobre mi destino.
Un familiar cercano tuvo una enfermedad de esas que asustan, de esas que uno no espera, de esas que toda la vida escuchó resultados buenos y malos, pero siempre a largo plazo y por lo general con un final no del todo feliz.
Al recibir las noticias uno se queda perplejo, aunque ya lo habíamos practicado varias veces junto a la almohada, pero como siempre la realidad supera la ficción.
Entonces, tu vida cambia: Te encontrás ante otra realidad, ante otro proyecto de vida por los próximos quien sabe cuántos días/meses/años.
¿Cómo seguir?
¿Es una tragedia?, ¿Es un castigo? ¿De quién? ¿Por qué?, ¿Lo voy a poder sobrellevar?
Cada individuo sobre la Tierra reacciona de manera diferente, mi caso y el de mi familia, más allá del dolor y miedo que nos causaba, fue tomárselo como un trámite.
Esos trámites donde tenés que estar a las 7 AM haciendo una cola interminable aunque el día anterior te hayas tomado hasta el agua de los floreros y haya un enano adentro de tu cabeza que te esté martillando constantemente.
La forma de actuar, ¿Fue la indicada? ¿Fue poco “humano”? ¿Somos fríos o racionales?
Esos trámites donde tenés que estar a las 7 AM haciendo una cola interminable aunque el día anterior te hayas tomado hasta el agua de los floreros y haya un enano adentro de tu cabeza que te esté martillando constantemente.
La forma de actuar, ¿Fue la indicada? ¿Fue poco “humano”? ¿Somos fríos o racionales?
¿Estamos preparados para lo que se nos presenta en la vida?
Personalmente no creo que estemos preparados, uno aprende en el camino, es autodidacta.
Nota del Autor: Abro el juego: “si la ciencia no lo sabe ¿Quién sí?”
Nota del Autor: Abro el juego: “si la ciencia no lo sabe ¿Quién sí?”
