viernes, 13 de mayo de 2011

The dark side

Uno de los temas mas calientes de la actualidad es la privacidad en internet. Distintos casos resonantes, y otros que no tienen la misma difusión, ponen sobre el tapete esta problemática. Cuántas personas poseen hoy cuentas en facebook, twitter, gmail, hotmail, msn, skype o linkedin? Cuántas poseen una combinación de ellas? Cuál es el precio que pagamos por estos servicios?

Hace unas semanas hubo un revuelo entre los usuarios del Iphone 4. Unos expertos en aparatos móviles encontraron una aplicación escondida que guardaba todos los lugares donde habían estado sus tenedores desde que activaron el teléfono. Esta revelación provocó consternación, no solo entre los afectados, sino entre la comunidad tecnológica que esta poniendo la lupa sobre estos recurrentes hechos donde la privacidad se esta viendo comprometida. Steve Jobs, CEO de Apple, publicó un comunicado explicando los motivos de tal accionar. Aparentemente querían evaluar el funcionamiento de la red 3G e intentar mejorar la recepción del móvil. La excusa no bastó para atenuar los ánimos, y Apple se comprometió a eliminar la aplicación en la próxima actualización de su sistema operativo iOS 4.3.3. Aqui, los usuarios del Iphone 4 pueden obtener sus respectivos mapas: http://petewarden.github.com/iPhoneTracker/


Dentro de las escándalos informativos menos difundidos, la compañia Sony sufrió el hackeo de datos de los usuarios de PS3 online. Esta modalidad permite a los usuarios de las PS3 jugar y competir contra otras personas a través de una conexión con internet. Millones de datos fueron robados, y hoy esta fuertemente cuestionado el accionar de la empresa. Según los analistas, las medidas tomadas para evitar este arrebato fueron insuficientes. Para agravar la situación, durante unos días el hecho fue sepultado internamente, previniendo la enorme cantidad de criticas de las que fueron blanco eventualmente.

Por último vamos a hablar de un concepto hasta ahora ocultado tanto por grandes buscadores online, como Google y la mayor red social, Facebook. Las dos funcionan con algo que Eli Parisier denomina "online filter bubbles". Este concepto fascinante y escalofriante al mismo tiempo, deja al descubierto como estas "herramientas" informáticas están diseñadas cada vez mas para captar nuestra atención y modificar nuestro comportamiento. Estos dos gigantes utilizan un algoritmo de búsqueda y presentación, que determina según la información que capta a través de nuestras interacciones online, el resultado que nos presenta. Esto significa que, si dos personas, en sus respectivas computadoras, ingresan en el buscador de Google la misma palabra , cada uno recibirá resultados distintos, ya que el algoritmo se pondrá en marcha. Por lo tanto, cada uno obtendrá, la información que "mas le servirá" según google, sin tener idea de la exclusión subjetiva que el algoritmo está dejando afuera. Este tema es brillántemente explicado por Eli Parisier en esta TED talk: http://www.ted.com/talks/eli_pariser_beware_online_filter_bubbles.html.

El mundo evoluciona demasiado rápido. Las interconexiones que el universo online permiten son maravillosas. La posibilidad de realizar una videoconferencia con cualquier lugar del mundo, u obtener hasta el mas ínfimo detalle de las regiones mas lejanas de la tierra, hacen que vivir en este mundo globalizado entregue infinitas opciones para los que vivimos en ella. Las redes sociales hoy se destacan por el papel que ocupan en revoluciones a través del mundo árabe, o como los grandes jefes de estado se acercan hacia sus cuarteles generales para captar votos jóvenes. Sin embargo, siempre hay dos lados de una moneda. Es sumamente importante tener presente la implicancia que pueden tener estos hechos en nuestras vidas. Desde disminuir nuestra privacidad, hasta alterar nuestra libertad de prensa, o expresión. Los próximos años serán claves, ya que albergaran una pelea de poder inmensa entre la capacidad regulatoria del estado, la libertad privada de las empresas, y sus millones de usuarios. Quien ganara, esta por verse...

viernes, 6 de mayo de 2011

Osama ya estaba muerto

La muerte de Osama Bin Laden impactó al mundo entero. Rápidamente, como es costumbre en estos tiempos, la información circuló primero por las redes sociales. Tanto es así que un simple paquistaní tuvo sus 15 minutos de fama al afirmar que una incursión aérea de helicópteros extranjeros estaba teniendo lugar en el remoto paraje de Abbottabad, Paquistán. Millones de personas quedaron atónitas al prender sus televisores, donde la primicia causaba gran conmoción. Uno de los personajes mas populares del siglo XXI era asesinado.

Osama
Bin Laden vivía refugiado desde hace 10 años, cuando la cacería humana mas impresionante en la historia comenzaba. Según las fuentes militares estadounidenses fueron múltiples las ocasiones donde el terrorista mas famoso esquivo su captura. Durante una década se creyó que la frontera entre Afganistán y Paquistán albergaba al cerebro del atentado del 11-S (las siglas que hacen referencia al atentado a las torres gemelas, el pentágono y un avión que cayó en Pensilvania en septiembre del 2001). Los mas sorprendidos con la noticia fueron sus propios vecinos de un barrio de clase media en Abbottabad, que ignoraban su presencia. La residencia carecía de teléfonos fijos o móviles, internet, o cualquier método rastreable de comunicación. Es difícil pensar que alguien con tan poca conexión externa pueda ser el jefe de una organización terrorista mundial, con las vicisitudes que ello implica.

El mundo árabe hoy sigue siendo noticia. A las exitosas revoluciones de Egipto y Tunez se sumaron la guerra de Libia, la revuelta en Siria, Bahrein y Yemen. Todas fueron inspiradas en una población joven, de los grandes centros urbanos, con amplia conexión a la internet y las redes sociales. Demográficamente la franja etaria entre los 18 y 35 años representa un procentaje de alrededor del 40% de la totalidad de sus ocupantes. Estos jóvenes cansados de la corrupción, el desempleo y la mala calidad de vida salieron a protestar contra sus gobernantes. El autoritarismo reinante reaccionó con una represión feroz, que ha costado miles de vidas hasta ahora. Los levantamientos tienen la similitud de ser pacíficos (excepto en casos especiales como Libia), seculares, y abogar por democracias reales.

Osama
Bin Laden pregonaba que la violencia y el terror eran los medios para alcanzar su fin. Un califato teocrático, donde la ley musulmana mas extrema (sharia) sea impuesta sobre la población. Las consecuencias de su incumplimiento eran castigos que con frecuencia incluían la muerte, como ocurrió en Afganistán cuando los talibanes ostentaban el poder. Osama detestaba la democracia, ya que desde su punto de vista era demasiado "occidental". La educación debía estar a cargo de las madrazas, sitios donde los niños leían diariamente el corán (libro sagrado musulmán), aprendían los preceptos de la sharia, y las reglas para convertirse en un "buen musulmán".

El mundo se había olvidado de Osama, y Osama del mundo. Osama estaba muerto, porque su espíritu se desvaneció, cuando el pueblo árabe le dio una lección de pacifismo y humanidad que reescribió los libros de historia. Su visión del mundo se convirtió en obsoleta. La jihad (guerra santa), no ayudo un ápice a la revolución. En cambio las sentadas pacíficas en la plaza Tahrir corrigieron 40 años de injusticia. La paz le ganó a la guerra, y el amor al odio. Hoy Osama esta muerto, bien muerto.